lunes, 30 de abril de 2018

FILOSOFANDO CON PCHAN

Nunca te rindas sin haber intentado todo.



UNA BODA EN JAPON

CÓMO SON LAS BODAS EN JAPÓN



Como en muchos países, los matrimonios en Japón solían ser concertados, pero esta tendencia está desapareciendo. Tradicionalmente las dos familias se reunían para afirmar el compromiso en la ceremonia “yuino“, que consistía en una serie de fiestas y un elaborado intercambio de regalos simbólicos. Hoy en día, aunque los matrimonios concertados no son tan comunes en Japón, algunas parejas siguen optando por celebrar el tradicional “yuino“.



La fecha de la boda aún sigue la creencia de Koyomi, según la cual hay días favorables y prohibidos para hacer la ceremonia. También es muy común planear una boda durante el fin de semana o fiestas nacionales, porque esto aumenta la probabilidad de la asistencia de los invitados.


LAS CEREMONIAS


La ceremonia Shinto o Shinzen se celebra en el edificio principal de un santuario. El sacerdote lleva a cabo un ritual de la purificación de la pareja antes de anunciar su matrimonio a los kami (deidades) y buscar su bendición.



La novia y el novio luego beben tres tazas de sake (alcohol japonés) de diferentes tamaños en un ritual conocido como sansankudo. Después de que el novio lea los votos de la boda, la pareja hace una ofrenda de una sucursal sagrada sakaki.



.


EL VESTIDO
La boda en Japón se celebra al estilo Shinto, la novia lleva un kimono blanco puro durante la ceremonia en el santuario. Tradicionalmente la novia cambiaba su kimono varias veces al día, poniéndose galas más coloridas para la fiesta después de la ceremonia. El novio lleva una chaqueta haori crestada negroa y hakama (pantalón-falda, piezas separadas) con franjas verticales.

.


LA FIESTA
Los jóvenes que no tienen mucho presupuesto pueden optar por celebrar una ceremonia civil muy simple, con los amigos cercanos y la familia en un restaurante.
Lo que no suele existir en una boda en Japón es el baile.

La gente prefiere hablar y hacer relaciones durante la comida. Los huéspedes también deben traer dinero conocido como Shugi para los novios. Durante la fiesta es muy habitual hacer discursos para los recién casado en turnos y de forma pública. Al final de la recepción, los novios también hacen un discurso a todos los invitados justo antes de cortar la torta, que tradicionalmente es alta y bastante grande.


Recientemente, en la boda japonesa se ha puesto de moda invitar a diferentes personas a la ceremonia de la boda, a la recepción, y a la fiesta (nijikai). En este caso, un selecto grupo de familiares y amigos asisten a la ceremonia, mientras que la recepción es para los compañeros de trabajo, clientes y otras relaciones de negocios importantes.

Luego los amigos de la novia y el novio comparten los gastos y disfrutan de un ambiente más informal de la fiesta.




Las series mas recordadas en el salvador

lunes, 23 de abril de 2018

FILOSOFANDO CON PCHAN

El que ha superado sus miedos sera verdaderamente libre.


HIKIKOMORI SU VERDADERA SITUACIÓN



Hace unos 20 años que nació la expresión hikikomori, para referirse a las personas que se han apartado de la sociedad, un problema muy poco comprendido aún hoy. Un psiquiatra que lleva años trabajando con hikikomori y sus familias nos cuenta sobre la verdadera situación de estas personas.

En el Japón actual muchos jóvenes se encuentran desconectados de la sociedad.

Esas personas, carentes de vínculos sociales, se suelen denominar shakaiteki hikikomori (“recluídos sociales”), o simplemente hikikomori. Pese a ser un término de uso frecuente, la verdadera situación de los afectados por este mal es aún apenas conocida. Si de entre ellos elegimos a mil, tendremos mil casos diferentes por el modo en que se recluyen, su trasfondo social y sus circunstancias. ¿Qué significa, entonces, ser un hikikomori?

La definición de hikikomori incluye las siguientes características:

El afectado no trabaja ni estudia.
No se considera que tenga una discapacidad mental.
No mantiene contacto con personas fuera de su familia, y lleva al menos seis meses prácticamente encerrado en su casa.
El tercer punto es el más importante de la lista. Un hikikomori no tiene amigos y se encuentra aislado socialmente. Son personas sin interacción social, aislados en mitad de una gran ciudad.

Según ciertos datos, existe un millón de personas de este tipo, en la sociedad japonesa. Eso quiere decir que, sumando el número de padres cuyos hijos se convierten en hikikomori, a lo largo de varias decenas de años, el porcentaje de afectados de más de veinte años es de cerca del 3 %. No son cifras que se puedan ignorar, pero pese a la enormidad del problema son muchas las personas que se muestran indiferentes a él.

Muchos japoneses desprecian a los hikikomori, considerando que solo son “niños mimados”, o “perezosos”, que viven a costa de sus padres, sin trabajar. Me gustaría enfatizar que no existe un solo hikikomori que lo sea por elección propia. Si realmente esta condición fuera producto de la pereza, no tendría sentido que los afectados o sus familias sufrieran por ella.


Vergüenza y conflicto, palabras clave
Hay dos palabras clave para comprender el fenómeno hikikomori: “vergüenza” y “conflicto”. Los hikikomori sienten una profunda vergüenza por el hecho de no poder trabajar como cualquier otra persona. Sienten que, por no poder trabajar como muchos otros, son escoria humana, y que no merecen ser felices. Casi todos creen haber traicionado las esperanzas de sus padres.

En cuanto al conflicto, se sienten divididos entre la parte de sí mismos que les impide salir al mundo y la que los condena sin cesar por no hacerlo. Muchos dicen que desean desaparecer, o que ojalá no hubieran nacido. Debido a esta lucha interna, algunos se cansan tanto que no pueden ni salir de la cama. El dolor nacido de este conflicto puede durar años, e incluso décadas.

En casos serios, los hikikomori nunca salen de sus habitaciones salvo para usar el servicio o la ducha. Les aterroriza el contacto incluso con otros miembros de su familia, y se alimentan asaltando el frigorífico por la noche, cuando todos los demás están dormidos. Pese a vivir en la misma casa, no hablan con los demás. Una madre se lamentaba de que su hijo comenzara a aislarse a los doce años y desde entonces no haya podido hablar con él, por lo que no sabe cómo es su voz de adulto.

Los hikikomori mantienen las contraventanas y cortinas de su habitación cerradas en todo momento para ocultar su presencia en la habitación. Para no emitir ningún sonido, ven la televisión o el ordenador con auriculares. Caminan sin hacer ruido. Algunos ni siquiera encienden el aire acondicionado en los días más tórridos del verano o más fríos del invierno, en parte para que sus familiares y vecinos no se den cuenta de su presencia, y también porque no se consideran con derecho a utilizar los electrodomésticos. Ojalá la sociedad los comprendiera mejor antes de apartarlos a un lado pensando que se trata simplemente de gente vaga o mimada.

Animerock Classic 21 de Abril del 2018

CAPSULA 4 MECHAS

5 SERIES ANIME QUE DEFINIERON EL GENERO MECHA

lunes, 16 de abril de 2018

FILOSOFANDO CON PCHAN

La música es para el alma, lo que la gimnasia es para el cuerpo.




JUGANDO CON LA MUERTE, FUGU.


El sashimi de fugu o pez globo –y en concreto el usu-zukuri que simula con láminas casi transparentes los pétalos de un crisantemo- es uno de los platos favoritos de los japoneses. Cuenta la leyenda que el pez globo estuvo prohibido en Japón entre los siglos XVII y XVIII porque mucha gente moría al comerlo en casa. “Los pescadores más pobres lo comían a escondidas porque no era legal, poniendo su vida en peligro. En una ocasión un ministro acudió a la casa de un pescador y éste le sirvió fugu porque no podía dejarle sin comer y no tenía nada más. El ministro no murió, pero el pescador estaba dispuesto a hacerse el harakiri por el engaño. Finalmente, el gobierno de Japón decidió legalizarlo siempre y cuando su captura, consumo y venta se rigiesen bajo una estricta normativa”.

Kunio Miura siempre usa sus cuchillos especiales para preparar el fugu. Tienen mango de madera y hojas trabajadas por un fabricante de espadas que las deja bien afiladas. Antes de empezar a trabajar en su cocina un asistente le trae los cuchillos que están cuidadosamente guardados en una caja especial.

Miura-san, como es respetuosamente conocido, ha estado cortando peces globo durante 60 años pero todavía toma la cuestión con cautela. Un simple error podría significar la muerte del comensal.

El fugu es un plato muy exclusivo en Japón. Los restaurantes que lo sirven están entre los más finos en el país. Comer en el establecimiento de Miura-san cuesta a partir de US$120 por cabeza, pero la gente está dispuesta a pagar por la seguridad que da la licencia de chef para preparar fugu que está colgada en la pared, ya amarilla por el paso del tiempo. Él es un miembro de un selecto grupo autorizado por el gobierno de la ciudad de Tokio para preparar el plato.
El envenenamiento con tetradotoxina ha sido descrito como "rápido y violento", primero un adormecimiento alrededor de la boca, luego parálisis, y finalmente la muerte. El desafortunado comensal está conciente hasta el final. No hay antídoto.

Diferencia entre la novela graficas y mangas

martes, 10 de abril de 2018

FILOSOFANDO CON P CHAN

Ama las personas y no las cosas, usa las cosas y no las personas.


TSUKE YAEBA SONRISA CHUECA


Una rara tendencia en Japón es someterse a un tratamiento que promete una dentadura chueca. Muchos personas invierten dinero para arreglarse los dientes torcidos, pero en Japón, a falta de dentistas en ese país, tener una sonrisa perfecta no es una prioridad.


De hecho para algunos, una apariencia ‘desaliñada’ en la sonrisa hasta se pudiera considerar agradable. En una clínica ubicada en el barrio de Ginza, en Tokio, se ofrecen implantes falsos que dan la apariencia de tener los dientes chuecos a todos a todos aquellos que recibieron una blanca sonrisa, como un collar de perlas.


La clínica dental Plaisir asegura que sus Tsuke-yaeba, o dientes desalineados postizos, dan esa apariencia “imperfecta” deseable tanto en hombre y como en mujeres, haciéndolos más atractivos al sexo opuesto.


¿Por que les gusta una dentadura chueca?

La teoría detrás de esta particular idea es que la belleza tradicional por lo regular asusta a los pretendientes tímidos, por lo que una apariencia más sencilla es más alcanzable.


De manera similar, se ha documentado que las mujeres japonesas favorecen a los hombres que usan lentes, mientras que los defectos físicos provocan un tipo de efecto afrodisíaco.


Quienes quieran sus Tsuke-yaeba deberán pagar unos 390 dólares y someterse a un pequeño procedimiento, ya que las piezas postizas deben colocarse con pegamento. Por supuesto que serán del mismo color que la dentadura original

Animerock & Baladitas con pchan 9 de abril del 2018

Animerock Classic 7 de Abril del 2018

Animerock Classic 10 de Marzo del 2018

lunes, 2 de abril de 2018

FILOSOFANDO CON PCHAN

Ayuda a crecer a los demás y cada día tú seras más grande.


LAS JIDOHANBAIKI O MAQUINAS EXPENDEDORAS.


Las jidohanbaiki o máquinas expendedoras forman parte del paisaje tanto urbano como rural de Japón, y son una de las vistas que más sorprenden a los turistas que no están tan acostumbrados a encontrárselas por doquier.


Se dice, que hay una máquina expendedora por cada 23 personas y si tenemos en cuenta que la población de Japón es de alrededor de unos 130 millones de personas, imaginan cuantas jidohanbaiki hay. Así, no es raro que podamos encontrar una máquina expendedora en casi cada esquina y hasta en los lugares más recónditos o rurales.



Las jidohanbaiki de bebidas tienen oferta de productos calientes, atatakai, marcados con una franja roja y fríos , tsumetai, marcados con una franja azul y entre los más comunes hay botellas de té verde, té de limón o con leche, chocolate con leche y latas de café, además de bebidas azucaradas de todo tipo o bebidas con base de yogur. Las máquinas tradicionales son las más frecuentes, pero en estaciones de tren o centros comerciales cada vez podemos ver más máquinas de pantalla táctil, muy modernas y funcionales, que a su vez funcionan también como pantallas publicitarias.


Sin embargo, aunque las máquinas expendedoras de bebidas son las más comunes, no son las únicas. Existen también jidohanbaiki de comida no sólo de aperitivos, sino también de comidas calientes como ramen, hamburguesas o hasta pizzas y de otros productos como revistas, manga, paraguas, gafas JINS o hasta de omamori.


Una nota curiosa. En Japón, apenas hay papeleras y las pocas que hay suelen estar situadas siempre al lado de las máquinas expendedoras ya que normalmente uno toma la bebida al lado de la máquina expendedora y cuando termina, tira la botella o la lata y retoma su camino puesto que comer o beber mientras caminamos está mal visto en Japón.

LA OPERA ESPACIAL