lunes, 15 de agosto de 2016

LEYENDA JAPONESA DE LA SEMANA KIRIN SU MITOLOGIA



Esta criatura es de procedencia china, pero debido al intercambio cultural se transmitió a Japón. Esta criatura es un lejano pariente de los Dragones, se extinguió debido a su apreciada piel de escamas verdes tan brillantes y resistentes se les considero más valiosas que el jade que con ellas se fabricaban las más hermosas joyas.



La caza desmedida y el tiempo de crianza del Long-ma de casi 40 años finalmente llevó a estas magníficas criaturas hasta casi su extinción en tan sólo 200 años.


 Las descripciones varían, pero usualmente combinan la cabeza y piel escamosa de un dragón con el cuerpo de un mamífero de pezuñas, ya sea un caballo o un venado. Su cuerpo usualmente está envuelto en llamas y tiene aliento de fuego. En ocasiones se le ilustra con un cuerno, por lo que se le ha asociado a veces con el unicornio en occidente, pero también se le ilustra con dos cuernos. Supuestamente el “ki” (麒) y “rin” (麟) que forman su nombre representan al masculino y femenino de la especie, aunque cuál es cuál varía.


El kirin comparte su nombre con la jirafa del mundo real, y existe la posibilidad de que las leyendas de este ser mitológico se inspiraran en jirafas que fueron llevadas a China y Japón desde África.


Aunque es de apariencia temeraria, los kirin son piadosos y amables, y evitan hacerle daño a cualquier criatura viviente, incluso al pasto y a los insectos bajo sus pies. Este ser celestial vive dos mil años y sólo se le ve en la tierra una vez cada milenio para anunciar una nueva era, y se dice que aparece en el nacimiento de líderes grandes y benévolos. Supuestamente la madre de Confucio encontró un kirin antes de que su hijo naciera.



Se le representa rodeado de un aura de llamas que utiliza para proteger a los puros de corazón.


En la morada y jardín de los emperadores de la Ciudad Prohibida y el Palacio en verano pueden verse estatuas de bronce o piedra de este fantástico animal.


Durante la fiesta de primavera, las gentes de los pueblos al sur del río Yangsté, cargan con un Kirin de papel al hombro y ofrecen un espectáculo a la puerta de sus casas para expresar su deseo de tener una familia numerosa, sana y feliz.



En la cultura china existe la leyenda de que un Kirin ayudó a un costurero a preparar unas hermosas prendas de vestir que trajeron buena suerte y fortuna al costurero. Una variante de la historias es que ayudó a un pintor con sus cuadros. También hay leyendas en las que los Kirin danzan y hacen ejercicios de fuerza física para demostrar su destreza.



Los Kirin solo aparecían en tiempos de prosperidad con un líder bondadoso. Se les describía con un carácter amable y juguetón, pero que podían volverse muy fieros a la hora de luchar contra algún injusto.

Según las leyendas pueden caminar sobre el agua, y también sobre las flores sin aplastarlas. Se le suele asociar con la feminidad, porque es el símbolo de la dulzura y la fertilidad. También se les relaciona con los sabios.

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